Alimentos prohibidos en la dieta paleolítica para perder peso.

Los siguientes alimentos se deben evitar dentro de una dieta paleolítica:

  • Todos los alimentos que son procesados y que contengan cualquier forma de azúcar o de harina
  • Tampoco se consumen legumbres o granos, como los guisantes, frijoles secos de cualquier tipo, cacahuetes y judías verdes
  • Los productos lácteos como la leche, el yogur y el queso
  • Los granos de cereales como el maíz, el arroz y el trigo

¿Son buenos los granos enteros para las personas?

Durante el período Neolítico, la revolución agrícola hizo que los alimentos a base de cereales se convirtieran en una parte importante de la dieta de las personas. Esta revolución solamente tiene 10 mil años de haberse producido, tiempo que es corto si se compara con el hecho de que el hombre ha caminado y trasegado por la tierra hace ya más de un millón de años. Las evidencias antropológicas han revelado la existencia de esqueletos, que han permitido establecer que cuando se incorporaron los granos a la dieta humana de las poblaciones modernas, los dientes y las estructuras óseas de debilitaron notoriamente y los grados de desnutrición se volvieron irreversibles, además se muestra la aparición de enfermedades de carácter infeccioso. Por otra parte, los últimos análisis sobre la actualización de las imágenes que revelan los cambios en el tamaño del cerebro de los humanos en la historia, han manifestado una reducción implacable en el tamaño del cerebro, en aproximadamente un 11% durante los últimos 35 Mil años, teniendo como el mayor descenso, los últimos 10 Mil años.

¿Qué sucede entonces con los productos lácteos?

La dieta humana ha incorporado los productos lácteos como alimento desde hace apenas unos 7 Mil años. Muchos de los seguidores permanentes del paleolítico rechazan el consumo de leche, con la justificación de que esta posee una proteína llamada casomorfina, que actúa como una sustancia opiácea en el organismo que se ha llegado a relacionar con padecimientos como el autismo infantil y como un potenciador de la diabetes. No obstante, siempre se ha creído y se ha leído y experimentado que los productos lácteos son de gran beneficio para la salud, pero si la salud intestinal de una persona está algo comprometida a causa del consumo de granos y a su vez el pH del estómago ha sufrido de alteraciones por el uso frecuente de antiácidos, entonces los lácteos sí pueden complicar más esta condición. (foto por Mowie Kay)

Un pH del estómago que esté dentro de los niveles normales, facilitará el funcionamiento de la enzima pepsina, que trabaja destruyendo las proteínas de le leche y convirtiéndolas en diminutos aminoácidos que ya no poseen actividad biológica alguna. Por otra parte, si el pH estomacal resulta muy elevado, esta sustancia pepsina no trabaja correctamente y hace que los lácteos bioactivos, como las casomorfinas, permanezcan intactas en el cuerpo. Cuando se consumen cereales o alimentos a base de estos, se pueden originar inflamaciones del intestino, fugas y paros cardiacos, situaciones que requerirán el uso de antiácidos, pero estos causan interferencia con la pepsina dando origen a los problemas intestinales que se verían notablemente agravados por las proteínas intactas de la leche.

 

Por Erika Hernández

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *