Alimentos y dieta ricos en yodo

El yodo es un mineral que tiene presencia en el cuerpo humano. El organismo lo emplea para generar las hormonas tiroideas, en otras palabras, el yodo que se consume en la dieta, es necesario para que la glándula tiroidea pueda fabricar las hormonas que regulan el metabolismo energético.

Cuando existe poca cantidad de yodo en el organismo, se pueden presentar algunas enfermedades y complicaciones con la tiroides. Estas complicaciones se dan, principalmente, en regiones alejadas del nivel del mar, es decir, del interior de los países, siempre que en estas zonas el consumo de comida de mar es limitado y la composición del agua es diferente. Los trastornos de la tiroides, generalmente, se acompañan con problemas de sobrepeso. (Foto por: ferran pestaña)

Grupo de alimentos ricos en yodo

Alimento y Porcentaje de yodo por 100 gramos

  • Mújol: 330 mg
  • Salmonete: 190 mg
  • Bacalao salado: 170 mg
  • Bacalao fresco: 170 mg
  • Leche en polvo desnatada: 150 mg
  • Mejillones: 105 mg
  • Abadejo: 103 mg
  • Langosta: 100 mg
  • Bogavante: 100 mg
  • Crema de champiñones: 96 mg
  • Crema de espárragos desecada: 90 mg
  • Langostinos: 90 mg
  • Gamba roja: 90 mg
  • Quisquilla: 90 mg
  • Leche condensada con azúcar: 89 mg
  • Harina de maíz: 80 mg
  • Leche en polvo: 79 mg
  • Leche condensada azucarada: 74 mg
  • Sepia: 64 mg
  • Pulpo: 64 mg

Se informa que la cantidad de este y otros nutrientes puede no ser del todo exacta y que puede variar según la preparación de los alimentos.

Opción de menú rico en yodo

Para que el yodo cumpla con su función en el organismo, la ingesta diaria recomendada según las autoridades europeas es de 130 microgramos para adolescentes y adultos y 200 microgramos en mujeres embarazadas y lactantes.

Esta cantidad es tan pequeña que se puede  llegar a obtener únicamente incluyendo en nuestra dieta sal yodada para condimentar los platos. La sal yodada es uno de los principales alimentos ricos en yodo aunque otras fuentes alimentarias de yodo las constituyen, principalmente, los mariscos, las algas, los pescados de agua salada como el bacalao, las carnes y los huevos.

También son ricos en el contenido de yodo los cereales, los lácteos, vegetales como berro, espinacas, remolacha, pepino, cebolla y acelga y las frutas como limón, tomate, manzana, peras, naranja, moras y piña.

Desayuno: Un vaso de leche, tostadas y unas rodajas de piña natural con miel y frutos secos picados

Media mañana: Fresas picadas con yogur

Comida: Fabes con almejas, Huevo con espinacas y bechamel manzana

Merienda: Sándwich vegetal con atún y un zumo de naranja natural

Cena: Judías verdes con sofrito de tomate. Mújol al horno con verduras. Infusión.

Por Manuel R.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *