Beneficios de la cebolla en la salud.

Los beneficios de salud de la cebolla son numerosos gracias a sus propiedades antisépticas y antibacterianas.

La cebolla es parte de la familia de las liliáceas, a la que también pertenece el ajo. Algunas veces se le llama “la reina de las verduras” debido a su sabor característico.

Hay varios tipos de cebolla categorizados por color: cebolla blanca, amarilla, roja y verde. Además del color difieren en tamaño y sabor. Las cebollas más pequeñas tienen variedades llamadas cebolletas o cebollinos, puerros y chalotes.

Mientras más pequeña sea la cebolla, más picante es su sabor. También son las que más nos hacen “llorar” al cortarlas, por el azufre orgánico que contienen.

En contenido nutricional de la cebolla varía según el tipo, la madurez y el tiempo de almacenamiento. En general la cebolla es un poderoso antiséptico rico en vitaminas A, B y C, y es una excelente fuente de ácido fólico, calcio, fósforo, magnesio, cromo, hierro y fibra.

Propiedades de la cebolla en el organismo.

Documentos antiguos revelan que la cebolla ha sido usada desde el año 4000 A.C. como alimentos medicinal. Durante la segunda guerra mundial, los vapores de la pasta de cebolla fueron utilizados para aliviar el dolor y acelerar la curación de las heridas de los soldados.

Incluso hoy en día se sigue empleando la cebolla con fines medicinales:

Anemia: el alto contenido de hierro de la cebolla resulta benéfico para tratar la anemia.

Anticoagulante: sólo por consumir media cebolla cruda al día se puede reducir significativamente el colesterol y ayudar a prevenir ataques cardiacos.

Antinflamatorio: los agentes antinflamatorios de la cebolla son eficaces para reducir los síntomas de enfermedades como la artritis y la gota.

Antiséptico: la cebolla combate las bacterias (incluyendo la E. coli y la salmonella), la tuberculosis y las infecciones del tracto urinario como la cistitis.

Presión arterial: indiferentemente de que se le consuma cruda o cocinada, la cebolla ayuda a reducir la presión arterial de forma natural. También reduce el espesor de la sangre, disuelve los coágulos y purifica la corriente sanguínea de grasas.

Colesterol: el consumo de media cebolla cruda al día ayuda a combatir la trombosis, reducir el colesterol LDL y prevenir ataques cardiacos.

Cáncer de colon: los fructooligosacáridos contenidos en la cebolla estimulan el crecimiento de bacterias benéficas en el colon para ayudar a reducir el riesgo de desarrollar tumores cancerígenos.

Estreñimiento y flatulencia: si usted experimenta estos problemas puede comenzar a incluir buenas cantidades de cebolla en su alimentación para controlarlos.

Diabetes: el cromo contenido en la cebolla ayuda a las células de los organismos aquejados por la diabetes a responder apropiadamente para reducir la insulina y aumentar la tolerancia a la glucosa.

Diurético y purificador: el consumo de la cebolla ayuda a combatir la retención de líquidos, los cálculos urinarios, la artritis y la gota.

Zumbidos en los oídos: algunas tribus remojan un algodón en jugo de cebolla y lo colocan en el oído para aliviar el tinnitus o zumbido en los oídos.

Caída del cabello: un estudio demostró que la aplicación del jugo de cebolla sobre el cuero cabelludo dos veces a la semana durante dos meses provoca el recrecimiento del cabello. Definitivamente se trata de un remedio más barato que los tónicos del mercado.

Refuerzo de la inmunidad: Otro de los beneficios de la cebolla para tu organismo es que mejora la circulación sanguínea y causa sudoración. Este efecto es útil en los casos de resfriados, gripes y fiebres.

Osteoporosis: recientemente se ha identificado un compuesto en la cebolla que previene el debilitamiento de los huesos. Resulta especialmente benéfico para las mujeres que atraviesan la menopausia y enfrentan el riesgo de desarrollar osteoporosis.

Resfriados: prepare una mezcla de jugo de cebolla y miel en cantidades iguales y tome 3 ó 4 cucharaditas diarias. Esto ayudará a disolver las flemas y a prevenir su formación posterior.

Debilidad sexual: la cebolla es un potente afrodisiaco, sólo sobrepasado en efectividad por el ajo. Opte por las variedades blancas de la cebolla para obtener mejores resultados.

Infecciones del tracto urinario: llene una olla pequeña con agua y un poco de cebolla y ponga a hervir hasta que la mitad del agua se haya evaporado. Cuele el líquido y déjelo enfriar antes de tomarlo. Las propiedades antibacterianas contenidas en la cebolla ayudarán a aliviar la sensación de ardor al orinar producida por ciertas infecciones.

Como consumir la cebolla en lacocina

Cuando compre cebollas, opte por las que sean más uniformes y tengan capas externas crujientes y secas. Evite las que han desarrollado brotes o muestran signos de marchitez y/o descoloración.

Las cebollas pueden almacenarse a temperatura ambiente pero el lugar debe tener ventilación y estar alejado de luces brillantes para prevenir que las raíces crezcan. No las almacene junto a las papas: las cebollas absorberán la humedad y el gas etileno de las papas y se pudrirán en poco tiempo.

Para conseguir no “llorar” al cortar las cebollas existen dos métodos: enfriarlas durante una hora aproximadamente antes de cortarlas, o cortarlas estando sumergidas en agua. Es el azufre lo que irrita los ojos al liberarse en el aire. Una vez cortadas, las cebollas deben almacenarse en recipientes herméticos para evitar su oxidación, y deben consumirse no después de uno o dos días.

Las cebollas, tal vez en la misma medida en que contienen tantas bondades, son alimentos muy potentes. Como con cualquier otro artículo de consumo, la moderación es fundamental.

Por Erika Garcia

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