Cómo seleccionar las naranjas en el supermercado y almacenarlas en casa.

La naranja se da en el naranjo, un árbol semitropical y tropical, que tiene flores muy pequeñas y crece un promedio de 5 a 8 metros dando frutas en temporadas que pueden medir en promedio 7 cm de diámetro con un peso equivalente de 100 y 150 g. No todas las naranjas son iguales, éstas se clasifican en dos grupos generales que son: las naranjas dulces y las naranjas agrias, siendo mayormente consumidas las primeras. Este grupo de naranjas dulces está conformado la naranja sanguina, la persa, la de ombligo y la naranja valencia.

Por lo general, el tiempo de cosecha de la naranja tiene su comienzo en octubre y su final es en el mes de febrero. Cuando esta fruta se madura, se procede a la recolección manual, por lo que pueden presentarse algunas heridas de carácter superficial. Estas asperezas pequeñas no impactan en la fruta ni en su contenido.

Las naranjas que se adquieren en tiendas deben ser frescas y con apariencia firme, que puedan ser ligeramente presionadas. Una buena y madura naranja presenta coloración viva y su piel es lisa, mantienen un buen peso y se puede sentir un aroma a dulce. No se deben obtener aquellas que tengan manchas visibles o que su contextura sea muy suave, por lo que se pueden dañar más rápidamente. (foto por OrangeSmell)

En lugares con temperatura ambiente, las naranjas pueden ser almacenadas por espacios de tiempo máximos de una semana, si su almacenamiento se realiza en un refrigerador, entonces pueden durar hasta dos semanas. Si estas se ubican en compartimientos para las frutas, se deben dejar sueltas y aprovechar los lugares frescos, en lo posible sin humedad, para su mejor conservación. Si se elabora jugo de naranja, este tiene que ser guardado en el refrigerador. No es del todo necesario arrojar la cáscara de la naranja a la basura, ésta se puede guardar en algún lugar fresco y ojalá seco, un contenedor o recipiente de vidrio es una muy buena opción para ello.

Las cualidades nutritivas y las antioxidantes de las frutas cítricas, son la principal razón de su valoración. Los científicos han establecido que estas frutas, en especial las propiedades de la naranja, con sus minerales y vitaminas, son esenciales para la obtención y mantenimiento de un buen estado de salud. En estudios recientes, se ha logrado apreciar que sus otros componentes bio-activos, como la fibra soluble y la insoluble y los antioxidantes fitoquímicos, son bastante útiles en la disminución de las posibilidades de contraer cáncer, los problemas cardíacos, las difíciles enfermedades como la artritis y la obesidad.

 

Por Erika Hernández

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