Puede que lo dude, pero esa flor amarilla que crece con facilidad entre los pastizales, el diente de león, tiene la posibilidad de ayudarle a rebajar de peso. Conocida y apetecida desde épocas milenarias, el diente de león es usada tanto para tratamientos medicinales como en la gastronomía. Son útiles todas sus partes, desde la raíz hasta las flores y las hojas. Es conocida con otros nombres como almirón, clavel de sapo, diente de dragón, rosa amarilla o dandelión.

Aunque se cree que es originaria de Asia central, el diente de león es común en la mayoría de zonas de clima templado y frío, donde crece con rapidez y hasta en forma silvestre. Se aferra a la tierra con una profunda y resistente raíz, de la que nacen hojas dentadas de color verde oscuro. Sus flores son de color amarillo dorado, con pequeños y numerosos pétalos. El diente de león es una fuente de atracción para las abejas, por el néctar que guardan los huecos de sus tallos.

En su madurez, la planta puede llegar hasta los 45 cm de altura. Tanto su tallo como sus hojas sueltan un líquido lechoso, blanco.

El diente de león, su forma y características

La raíz, que es comestible y medicinal, es muy resistente, tiene apariencia fusiforme y carnuda, con un aspecto parecido al ñame, incluso por su color, que es marrón por fuera y blanco por dentro. El líquido lechoso blanco y ácido, es más concentrado en la raíz que en las otras partes de la planta. Para podarla, es mejor hacerlo al cabo de dos años. La cosecha de las semillas varía según el propósito. En el verano, para usos medicinales, y en otoño para el café.

Compuestos saludables del diente de león

  • Todas las partes de la planta del diente de león: hojas, flores y raíz, tienen propiedades antioxidantes, medicinales y preventivas.
  • Varias de las características de esta planta la han hecho conocer por sus propiedades para rebajar de peso. Sus hojas frescas son muy bajas en calorías: 45 calorías por cada 100 g. Contiene cerca del 9% de la cantidad de fibra recomendada para el consumo diario, por cada 100 g. Además, su leche es un laxante natural. Estas propiedades también contribuyen a controlar el colesterol.
  • La capacidad terapéutica del diente de león es debida a varios de sus compuestos, como la taraxacina y la resina amarga taraxacerina (líquido lechoso), presentes en mayor cantidad en la raíz, pero también en otras partes de la planta. En la raíz también han identificado inulina (distinta a la insulina), y levulosa.
  • El diente de león es rico en vitamina A, indispensable en el organismo para mantener saludables las membranas mucosas, la piel y la visión. Puede proveer al cuerpo más del 300 por ciento de la cantidad diaria recomendada, con solo consumir 100 g.
  • Incluir en la dieta el diente de león ayuda a prevenir la aparición de tipos de cáncer como pulmonares y bucales, e incluso a proteger la retina de los rayos ultravioleta. Esto por el contenido de una variada gama de flavonoides, como el beta-caroteno, alfa-caroteno, luteína, criptoxantina y zeaxantina.
  • Es una rica fuente de minerales como potasio, calcio, manganeso, hierro y magnesio, de reconocidas importancia en la salud humana. El potasio ayuda a controlar el ritmo cardiaco y la presión arterial y el hierro fortalece la sangre.
  • Tiene altos contenidos de vitaminas C, E, y varias del complejo B, como niacina, riboflavina y piridoxina.
  • Es quizá la principal fuente natural de vitamina K, necesaria para la formación ósea. Provee 650% de la dosis diaria sugerida.
  • Es útil para tratamientos contra el Alzheimer, pues protege contra daños de las neuronas.

En los países con estaciones, es usada como una fuente enérgica durante el invierno, por sus contenidos nutricionales.

Tabla que muestra la provisión de nutrientes del diente de león, con relación a la cantidad diaria recomendada/100g:

  • 9% de fibra dietaria
  • 19% de vitamina B-6 (piridoxina)
  • 20% de riboflavina
  • 58% de vitamina C
  • 338% de vitamina A
  • 649% de vitamina K
  • 39% de hierro
  • 19% de calcio

 

Cómo escogerla y preservarla

A la hora de ir a conseguir diente de león puede tener varias opciones: recolectarla directamente de su jardín, en sembradíos campestres, o en el supermercado. En cualquier caso, prefiera las hojas frescas, suculentas y suaves. Son de mejor sabor y preservan en mayor grado sus nutrientes.

Para almacenarlas, guarde las hojas como lo hace regularmente con otras verduras.

Consejos para su consumo y preparación

Antes de iniciar cualquier receta, lave bien las hojas. Para disminuir el sabor amargo, se acostumbra hacerlo primero en agua bien caliente, hirviente, solo por un minuto, y luego páselas por agua fría. Las flores también son útiles en la cocina.

  • Los retoños crudos o hervidos pueden usarse en ensaladas y sánduches solos o acompañados de otras verduras como la lechuga, la col, el repollo, las cebolletas, etc.
  • Las hojas pueden usarse en sopas, guisos, jugos y como verduras.
  • Las hojas secas y las flores son usadas para elaborar bebidas tónicas y tés herbales.
  • Las flores del diente de león son usadas para preparar vinos, aguardientes, tortas, y son apetecidas en la pastelería árabe.
  • Las raíces se usan para preparar cafés de diente de león.
  • La raíz también se usa en la cocina japonesa.

 

Tradición y modernidad en los usos medicinales

Cada vez hay más estudios científicos que ratifican las bondades medicinales de esta planta, que en muchas partes crece de manera silvestre, y ha sido usada de manera popular para el tratamiento de diversas enfermedades.

  • Los compuestos principales de la planta cumplen funciones laxantes y diuréticas.
  • Es un remedio herbal para el hígado y la vesícula biliar.
  • También es un buen tónico, estimulante del apetito y buen remedio para los problemas dispépticos.
  • La superficie interna de los tallos es usada para aliviar quemaduras y picaduras.

Advertencias

Son pocas las reacciones adversas que se conocen por el uso del diente de león. Especial precaución deben tener las personas que están en terapia diurética, pues el contenido de potasio puede perjudicarlas. Esta planta también puede generar reacciones alérgicas. Sin embargo, cualquier persona sana la puede consumir sin problema, a pesar de su contenido de ácidos.