Dieta metabólica para adelgazar, cómo identificar el tipo de metabolismo

En la década del 30, un dentista de nombre Weston Price, se lanzó en una serie de expediciones por el mundo, con la idea de descubrir la relación que existía entre las maneras de alimentación moderna y los grupos de enfermedades degenerativas catalogadas como crónicas. Entre los varios descubrimientos que hizo, Price alertó que no había la posibilidad de que una dieta  para bajar de peso fuera saludable para el común de personas del planeta, esto como consecuencia de los diversos climas, las producciones agrícolas locales, los fenómenos hereditarios, las condiciones ambientales de las regiones del mundo, los hábitos a la hora de la alimentación, la cultura y la genética, entre otras. Con este artículo, cada persona podrá identificar su propio tipo de metabolismo, para este régimen o clase de dieta.

Con el paso de los años, personajes como William Kelley, George Watson y Roger Williams, siguieron el camino de estas investigaciones. Para ellos, las personas tienen procesos metabólicos diferentes, desde dos factores que son determinados prácticamente por la herencia y los genes.

1.     El dominio que ejerce el sistema nervioso autónomo:

Este sistema considera dos derivaciones. Una de estas es el sistema nervioso simpático, que es conocido como la derivación de “pelear o huir”, ésta colabora en la quema de energía. La otra la constituye el sistema nervioso parasimpático, que es el encargado de ayudar en la conservación de la energía. Quienes defienden la dieta metabólica, consideran que una derivación tiende a ser más fuerte o ejercer un mayor dominio sobre la otra.

2.     La tasa de oxidación celular:

Aquí se hace referencia a la velocidad con la que las células son capaces de transformar el alimento en energía. La oxidación rápida es una condición de algunas personas, porque en sus organismos se produce más rápidamente la transformación de la comida en energía. A manera de equilibrar el funcionamiento de sus sistemas, las personas que presentan rápida oxidación, tienen que realizar consumos de grasas y proteínas más pesadas, siempre que éstas se pueden quemar con mayor rapidez. Para el caso contrario, aquellas personas que presentan un proceso de oxidación lenta, convertirán la comida en energía a velocidades bajas. Estas personas equilibran sus sistemas, haciendo consumos de carbohidratos y no de grasas ni proteínas.

La dieta adecuada, de acuerdo al tipo de metabolismo que se tiene:

Con una sencilla prueba casera, el investigador William Wolcott, propone la identificación del tipo de metabolismo de cada persona, en su libro La Dieta Metabólica. Sin embargo, considera que una valoración más precisa la puede ofrecer un médico especializado, quien puede ordenar, incluso, análisis de sangre y de orina, por ejemplo. El investigador sugiere tres clases de metabolismos generales:

  • Dieta metabólica basada en los carbohidratos: Aquellas personas que tienen tipo de dieta de carbohidratos, presentan oxidación lenta con dominio del sistema simpático. Estas personas tienen apetitos generalmente débiles y su característica responde a una elevada tolerancia hacia los dulces. Además, tienen inconvenientes con el manejo del peso, personalidades “tipo A”, y son, por lo general, dependientes de la cafeína.
  • Dieta metabólica de proteínas: Estas personas con dieta de proteínas, pertenecen al grupo de oxidación rápida y con dominio del sistema parasimpático. Sus características consisten en sentimientos bastante frecuentes de hambre y la necesidad de los alimentos abundantes en sal y grasa. Una constante es su fracaso en la realización de las dietas que son bajas en calorías y su tendencia a padecer de fatigas, nerviosismo y ansiedad. Generalmente son personas adormiladas, que demuestran un nivel de energía meramente superficial, cuando, al interior, se pueden estar sintiendo realmente cansados.
  • Dieta metabólica mixta: Este tipo de dieta identifica a las personas que no presentan oxidación rápida, como tampoco lenta. Además, no tienen dominio de ninguno de los sistemas. Sus apetitos son promedio, los antojos que presenta son de alimentos almidonados y dulces, y no tienen inconvenientes de consideración con el control de su peso. Estas personas pueden tener episodios de fatiga, nerviosismo y ansiedad.

 

Por Diana Garcia

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