Dieta para pacientes con insuficiencia renal

Dieta para enfermedades renales. Seguir una dieta especial para enfermedades al riñón, también conocidas como enfermedades renales, puede retardar su avance y reducir el riesgo de insuficiencia renal.

 

¿Qué es la insuficiencia renal y sus síntomas?

 

La función principal de los riñones es filtrar y eliminar residuos de la sangre, que incluyen toxinas, sales minerales y urea. Una enfermedad renal ocurre cuando los pequeños nefronas dentro de los riñones se dañan y ya no son capaces de filtrar la sangre correctamente. La enfermedad tiene cinco etapas:

 

  • Etapa 1 – Función renal normal, pero pruebas sugieren un trastorno
  • Etapa 2 – Función renal se reduce ligeramente
  • Etapa 3 – Función renal se reduce moderadamente
  • Etapa 4 – Función renal se reduce drásticamente
  • Etapa 5 – Insuficiencia renal en fase terminal

 

¿Cómo una dieta ayuda a los riñones?

 

El objetivo de una dieta especial al tener esta enfermedad es disminuir la cantidad de trabajo que realizan por los riñones. La dieta está diseñada para ayudar a controlar las cantidades de líquido y productos residuales que se acumulan en la sangre. En muchos casos, los pacientes que siguen un plan alimenticio para este problema retrasan el deterioro de sus funciones renales.

 

Dietas recomendadas

 

Aunque no existe una dieta específica para la enfermedad, seguir guías y recomendaciones alimenticias ha demostrado ser muy beneficioso para muchas personas que sufren de esto. El paciente debe buscar orientación nutricional profesional, ya sea de su médico, nutricionista o dietólogo. Hay muchos factores que se deben tener en cuenta al crear un plan de alimentación para este tipo de enfermedad, los que incluyen:

 

  • El peso
  • La edad
  • El tipo de enfermedad renal
  • Necesidades dietéticas especiales
  • La etapa de clasificación de la enfermedad y las funciones que le quedan a los riñones
  • Otras enfermedades presentes
  • Estado general de salud general

 

Dieta para enfermedades renales

 

Las dietas para personas que estén en las etapas iniciales de la enfermedad generalmente controlan las cantidades de fósforo, proteínas, sodio y líquido. También es importante asegurarse de que se incluyan suficientes calorías para mantener un peso saludable.

 

Limitar el fósforo

 

Al tener una enfermedad de este tipo, el nivel de fósforo en la sangre suele aumentar a niveles peligrosos, lo que sucede debido a que los órganos ya no son capaces de filtrar este componente de la sangre. Cuando los niveles de fósforo son altos se comienza a perder calcio, lo que causa que los huesos se vuelvan débiles y haya una mayor propensión a padecer fracturas. Es importante controlar la cantidad de fósforo en el torrente sanguíneo, evitando alimentos que lo contengan en altas cantidades, como los siguientes:

 

  • Guisantes y frijoles como lentejas, habichuelas y guisantes
  • Refrescos de cola, cacao y cerveza
  • Mantequilla de maní, nueces y semillas
  • Productos lácteos, como leche, helado, queso, yogurt o postres

 

Limitar las proteínas

Las proteínas son muy importante para el crecimiento, la reparación de tejidos y la construcción de músculos. Una vez que el organismo procesa los residuos los convierte en urea, que es excretada por los riñones. Con la enfermedad renal los riñones ya no son capaces de eliminar la cantidad de urea producida. Por esto se hace necesario hacer cambios en la dieta y reducir la cantidad de proteína diaria. Alimentos que entran en esta categoría son:

 

  • Queso
  • Huevos
  • Carne
  • Mariscos
  • Aves de corral
  • Leche

 

Existen también muchos otros, incluyendo productos lácteos, productos ricos en almidón, cereales, además de algunas frutas y verduras.

 

Limitar el sodio y los líquidos

 

Limitar el sodio disminuye la carga de trabajo en los riñones. Cuando estos órganos no son capaces de eliminar el sodio adicional en el cuerpo, se tiene una sensación de sed excesiva. Y beber más hace que trabajen más duro. Alimentos con niveles muy altos de sodio incluyen:

 

  • Queso procesado
  • Sopas enlatadas
  • Aceitunas
  • Sal de mesa
  • Cecinas
  • Aperitivos salados
  • Embutidos
  • Conservas vegetales
  • Fiambres
  • Comida chatarra
  • Encurtidos

 

Consideraciones finales

 

Hacer los cambios necesarios en la alimentación, además de seguir una dieta adecuada según sus necesidades médicas específicas, puede ayudarle a llevar una vida más larga y saludable.

Por Kevin G.

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