Funciones y propiedades de la vitamina A

La vitamina A es un nutriente liposoluble que se almacena en el hígado. La obtención de parte de esta vitamina se consigue de las grasas animales. Otra parte es elaborada en el intestino, a partir del betacaroteno y otros carotenoides provenientes de las frutas y las verduras. También se hace presente en el organismo, en varias sustancias químicas denominadas retinoides, indispensables para mantener la salud de la retina del ojo.

Esta vitamina A es muy importante para el desarrollo de la buena visión, principalmente ante una luz tenue o escasa. Es un antioxidante natural. Es necesaria para la reproducción y la lactancia, así como para aumentar la función inmunitaria de manera que contribuye ante la aparición de enfermedades infecciosas. También favorece el crecimiento de los huesos y la diferenciación del tejido epitelial. Ayuda al crecimiento, mantenimiento y reparación de las células de las mucosas, epitelios, piel, uñas, cabello y el esmalte de los dientes.

Beneficios para la salud

Fortalece la resistencia contra infecciones como la amigdalitis, resfriados, gripe o bronquitis. De la misma manera puede combatir aftas y zoster, por virus de herpes. También ayuda contra las verrugas, candidiasis vaginal y alergias. Existe la posibilidad de que esta vitamina ayude al sistema inmunitario a luchar contra el cáncer de mama, así como el de pulmón. Igualmente aumenta la capacidad de sobrevivencia de pacientes con leucemia. Otros estudios con animales establecen que logra la inhibición del melanoma, un cáncer cutáneo mortal. Un beneficio adicional consiste en que aumenta la eficacia de la quimioterapia. (Foto por: zigazou76)

La carencia de vitamina A puede ocasionar:

  • Bajas defensas
  • Alteraciones de la piel, resequedad
  • Cabello y uñas quebradizos
  • Alteraciones oculares
  • Alteraciones óseas
  • Cansancio general, pérdida del apetito y de peso
  • Audición, visión, gusto y olfato, alterados

Dónde se encuentra

Los alimentos naturales que son fuente de vitamina A, son las frutas como manzanas, melón, durazno, entre otros. También los vegetales de color naranja como las zanahorias, camote, calabaza, etc, y los de color verde como las espinacas. Carnes como el hígado y los productos derivados de animales como los huevos, leche y en grasas como la margarina y la mantequilla. La forma de cocinar estos alimentos puede hacer que se pierda esta vitamina, por tal razón se recomienda el uso de complementos alimenticios como la emulsión de Scott Extra, con vitaminas A y D, que ayudan a fortalecer el sistema inmunológico.

El exceso de esta vitamina puede originar:

  • Malformaciones en el feto
  • Anormalidades en el hígado
  • Problemas óseos
  • Desórdenes en el sistema nervioso central
  • Anorexia
  • Pérdida de peso
  • Vómitos y náuseas
  • Visión borrosa
  • Irritabilidad
  • Pérdida de cabello
  • Dolores de cabeza, jaquecas
  • Dificultades para dormir: insomnio
  • Debilidad, poca fuerza muscular
  • Amenorrea (cese del periodo menstrual)
  • Hidrocefalia e hipertensión craneana en niños.

Por Manuel R.

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