Si usted quiere deshacerse de esa panza de una vez por todas, pruebe agregando productos lácteos a su dieta. Un estudio reciente muestra que consumir entre 1000 y 1400 miligramos diarios del calcio de los lácteos cambia la forma en que el cuerpo quema la grasa: de hecho incrementa el metabolismo de las grasas. Así que la leche descremada no sólo ayuda a quemar grasas sino que también ayuda a moldear la figura y perder peso.

 

la leche descremada: un producto natural para quemar grasas y perder la barriga

No puede dejar de recalcarse la ventaja de la leche sin grasas con respecto a la leche entera. La grasa de ésta es en su mayoría grasa animal saturada, el tipo de grasa que aumenta el colesterol en la sangre. Y al comparar el porcentaje de calorías de las grasas por taza, la leche entera produce 50% y la leche descremada 4%. Es clara la diferencia que se obra con sólo cambiar de una a otra. Y cuando el cambio se hace gradualmente, primero de 2% a 1%, luego a 0% de grasas, el proceso se hace mucho más sencillo.

Cambiarse a la leche descremada no tiene grandes efectos sobre la cantidad de nutrientes que se consumen por taza. Acaso podría llegar a aumentarla ligeramente. La grasa ocupa mucho espacio, dejando poco lugar para los nutrientes, de modo que cuando aquélla se reduce éstos aumentan. La leche descremada es una excelente fuente de calcio, factor crítico para prevenir la osteoporosis. Y el calcio de la leche puede absorberse mejor que el de los suplementos, aparentemente debido a la acción de la lactosa.

Las guías alimenticias recomiendan el consumo de tres tazas de leche diarias en toda persona mayor de 9 años. Esto se debe en parte a que varios estudios muestran que una alimentación rica en frutas y verduras que incluya tres tazas diarias de leche o yogur ayuda a adelgazar y a controlar el peso. Un estudio indica que los productos lácteos ricos en calcio ayudan a perder más peso en la región abdominal (el área del estómago) que los suplementos de calcio o la carencia de éste en la alimentación.

Recuerde que el calcio de los lácteos también presenta potencial para proteger contra el cáncer de colon, ayuda a normalizar la presión arterial y juega un importante papel en la coagulación, la conducción nerviosa y la contracción muscular.

En algunos países la leche viene fortificada con las vitaminas A y D, siendo la mayor fuente alimenticia de ambas. También es uno de los mayores contribuyentes de riboflavina, una vitamina B involucrada en la descomposición de los alimentos. Y asimismo es una buena fuente de vitamina B12. Juntas, estas vitaminas B benefician la salud cardiovascular.