Esta posibilidad de que los edulcorantes artificiales puedan causar cáncer en las personas, es un debate que por años se ha venido planteando y que hoy tiene más dudas que luces. Los edulcorantes son productos hechos de forma artificial, con químicos o compuestos naturales, que sirven para remplazar el azúcar; estos endulzantes se quedan con lo bueno que tiene el azúcar, es decir, el dulce, y elimina lo malo, o sea, las calorías.

Los edulcorantes son cada vez más utilizados, justamente, para la reducción del aporte calórico, casi siempre por personas que no hacen ejercicio y que comen mucho, particularmente grasas y azúcar refinado. Son útiles porque pueden ser consumidos por todas las personas, incluso los diabéticos, salvo el aspartamo, que está contraindicado para los fenilcetonúricos. Muchos de estos endulzantes son muy discutidos y por lo general están expuestos a controles rigurosos antes de ser autorizados. Lo más recomendado es guiarse por la lista de endulzantes artificiales aprobados por la Administración de Alimentos y Medicamentos de los Estados Unidos, estos son:

  • Sacarina, que se encuentra en Sweet’N Low, Sugar Twin
  • Aspartame, ubicado en Nutrasweet, Equal
  • Sucralosa, en Splenda
  • Potasio Acesulfame, en Sunnet, Sweet One

¿Realmente pueden causar cáncer?

Como se advirtió, esta ha sido una discusión permanente, en especial porque muchos de los endulzantes nuevos no tienen estudios acerca de su seguridad. Una opción es fijarse muy bien en la cantidad diaria que puede usarse, para que no dejen de ser seguros, porque como sucede con casi todo, los excesos son perjudiciales. (Foto por: juandesant)

Sí se ha dicho que algunos de los endulzantes del mercado pueden ocasionar el cáncer, pero esto no ha sido confirmado científicamente. Un ejemplo de esto es la sacarina, uno de los más antiguos edulcorantes, que fue descubierto en 1879. De éste se dijo que había causado cáncer en las ratas de laboratorio, sin embargo, ningún instituto de cancerología ha podido demostrar que es cancerígeno para los humanos, por eso se sigue vendiendo, aunque se ha indicado que su consumo no de be exceder las 9 o 12 dosis por día.

El Aspartame es otro ejemplo, de este se ha dicho que puede causar enfermedades como tumores en el cerebro, alzheimer, lupus, esclerosis múltiple, entre otros problemas de gravedad. No obstante, entidades como la FDA, Administración de Alimentos y Medicamentos de los Estados Unidos, mantiene que es seguro y que no ha sido posible comprobar ninguno de esos rumores. La única contraindicación del aspartame, como se dijo, es para la Fenilcetonuria, una enfermedad hereditaria que no es muy común.

Conclusión

Todo parece indicar que el posible efecto cancerígeno de los edulcorantes, caso del aspartamo, dependería de la cantidad y duración de la toma máxima diaria, por lo menos hasta cuando haya un informe definitivo sobre su seguridad. Por los demás, ninguno presenta todavía alguna contraindicación científica. Para estar más seguros, es bueno hacer un consumo muy controlado de estos endulzantes elaborados.