Perder Peso Realizando Ejercicios Aeróbicos Y De Resistencia

La pérdida de peso eficiente se puede alcanzar, bien sea con la disminución considerable del consumo diario de las calorías o con el aumento de las calorías que se queman. Sin embargo, sin importar cuál sea la estrategia o programa de dieta que se implemente, este debería combinar las dos alternativas, porque si se desea realmente una pérdida notable de peso, es fundamental la realización del ejercicio físico.

Un buen inicio podrían ser los entrenamientos aeróbicos conocidos como de bajo impacto. Estos ejercicios ayudan a quemar calorías y también mantienen la buena salud del corazón. Ejemplo de estas prácticas son: el ciclismo, la natación, las máquinas de aeróbicos, la marcha y la caminata. Si se tienen problemas serios con las articulaciones o inconvenientes de sobrepeso, el mejor ejercicio que se puede practicar es la natación, porque con esta se obtienen resultados similares que con las carreras, y aún más, se pueden quemar muchas más calorías, sin que represente un esfuerzo superior para las articulaciones. Lo recomendado es la realización de estos ejercicios aeróbicos por unos cuatro días a la semana en sesiones de 30 a 40 minutos diarias.

Por otra parte, el ejercicio físico de resistencia o también el levantamiento de pesas son bastante útiles para mantener la buena forma y sirven de la misma manera tanto para hombres como para mujeres. Cuando se aumenta la musculatura, también se logra una reactivación y elevación del proceso metabólico. Aquí algunos ejercicios que se pueden probar para el abdomen.

Seguramente, con la realización de ejercicios aeróbicos no se conseguirá una pérdida de peso importante y rápida en la mayoría de las personas, esto es debido a que el metabolismo de estos, regresa a su ritmo regular al poco tiempo de terminada la sesión de entrenamiento. Pero si se logra aumentar la masa muscular el metabolismo reposado del organismo, es decir, las calorías que se queman cuando no hay movimiento alguno, aumenta, como respuesta a la gran cantidad de calorías que necesita el músculo para mantenerse. Investigaciones realizadas han permitido establecer que el levantamiento de pesas constante produce un aumento del metabolismo en un 15%, lo que en cifras quiere decir que una mujer podría alcanzar una quema de calorías de 200 a 300 diarias en estado de reposo.

El buen descanso es adecuado para adelgazar rápido

Descansar lo necesario también es de vital importancia a la hora de que el ejercicio surta los resultados que se esperan. Cuando se realizan entrenamientos de fuerza se deben tomar entre 24 y 48 horas de reposo, si se trabaja un mismo grupo de músculos. Si esto se realiza correctamente, entonces también será conveniente que se descanse 1 o 2 días de la semana, en los que no se desarrolle ninguna actividad física. El sueño debe realizarse en la cantidad de  horas adecuadas, porque de no dormir lo suficiente, se puede complicar el proceso de pérdida de grasa.

Las rutinas se pueden ajustar siempre que sea necesario

La ventaja que tienen las rutinas exitosas para reducir peso y adelgazar efectivamente, que tienen en cuenta la reducción de las calorías y un incremento en la ejercitación física, es que pueden ser ajustadas para que sus realizadores hagan un mantenimiento de su peso, luego de haberlo alcanzado. Este sistema es muy diferente a las dietas que son tradicionales, porque incluye un cambio necesario en el estilo de vida, esto lo hace sostenible y no algo aplicado a base de la repetición invariable. Es conveniente realizar los ajustes progresivos a las dietas y a los entrenamientos físicos de manera que se logre hacer aumentos de calorías y de levantamiento de las pesas, siempre que la capacidad y el cuerpo lo permitan. En caso de ganar peso nuevamente, pues será preferible que este sea producto de unos músculos fuertes y tonificados y no de la acumulación de la grasa. Otro de los beneficios del levantamiento de pesas es que sirve para evitar que se presente la atrofia muscular y otro problema que padecen muchas personas, como la osteoporosis, que ataca sin importar la edad que se tenga.

Una acerada línea de pensamiento es aquella que se concentra en los kilos que se desea pesar y no en los kilos que se quiere perder. Por ejemplo, si una persona pesa 90 kilos y desea reducir 10, lo conseguirá más rápidamente si concentra sus esfuerzos en el trabajo que tiene que hacer para pesar 80 kilos y no concentrarse en los diez que tiene que perder. Con esto, no solo se ubican objetivos de largo plazo, sino que ayudará para que no se ganen nuevamente los pesos ya perdidos, gracias a las metas cortoplacistas. También resulta de gran ayuda, poder calcular las calorías propias, aquí sabrá cómo.

Escribir los objetivos y pegarlos por toda la casa

De esta manera las metas y los objetivos se mantendrán en la retina todo el tiempo y estarán recordándonos su cumplimiento a cada instante. Esto hará que cada quien se proponga un plan muy disciplinado para cumplir el propósito. Por lo menos, no será fácil  olvidarse de lo que se desea obtener.

Por Erika Garcia

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *