Los medicamentos prescritos para la hipertensión o presión arterial alta suelen ser bastante problemáticos. Muchos de ellos resultan siendo adictivos, y con el tiempo sus efectos benéficos se neutralizan. Por eso los remedios naturales son tan apetecidos. No tienen efectos secundarios y mientras tratan la presión arterial alta también son benéficos para el bienestar general. He aqui 7 remedios naturales caseros para tratar, reducir y bajar la presion alta.

  1. Obesidad: las personas obesas son más susceptibles a la hipertensión porque mientras mayor peso se tenga, mayor presión arterial se desarrolla. Un test de índice de masa corporal (IMC) será útil para controlar su peso. Lo más recomendable como siempre es evitar la inactividad física, ejercitarse y alimentarse adecuadamente.
  2. El consumo de sodio: el sodio causa retención de líquidos, lo que hace que la sangre tenga más volumen, obligando a su vez al corazón a bombear más fuerte. Esto es lo que hace que la presión arterial aumente. Algunas personas son muy sensibles al sodio y su presión arterial aumenta cuando consumen sal. Para reducir la presión arterial evite los alimentos altos en sal como las comidas rápidas o los productos procesados. También algunos medicamentos de venta libre que contienen altos niveles de sodio. Lea las etiquetas antes de usarlos.
  3. El consumo de alcohol: como las personas sensibles al sodio, también algunas personas son sensibles al alcohol. En el caso de estas personas, consumir más de 3 ó 4 copas de alcohol diarias incrementa la presión arterial. Lo más recomendable es limitar el alcohol a 2 copas diarias para hombres y 1 para mujeres.
  4. La conexión entre el ajo y la presión arterial se ha estudiado recientemente. El ajo es eficaz para reducir la presión arterial. Se cree que reduce los espasmos de las arterias pequeñas. Reduce el ritmo cardiaco y alivia los síntomas de mareo, entumecimiento, dificultad respiratoria y gases en el tracto digestivo. Puede consumirse de forma natural o en forma de píldora 2 ó 3 veces al día.
  5. El arroz es bajo en grasas, colesterol y sal. Es una excelente opción alimenticia para las personas hipertensas. El suplemento de calcio del arroz integral duerme y relaja el sistema nervioso central, lo que ayuda a aliviar los signos y síntomas de la presión arterial alta.
  6. Aceite de pescado: los estudios indican que el aceite de pescado puede tener un efecto moderado sobre la presión arterial. El aceite de pescado contiene ácido docosahexanoico (DHA) y ácido eicosapentaenoico (EPA), de los cuales se cree que el primero es el responsable de reducir la presión arterial.
  7. Frutas y verduras: estos alimentos contienen cualidades únicas para mejorar la salud. Los estudios han mostrado que la alimentación vegetariana reduce la presión arterial. Las frutas frescas contienen potasio, vitamina C y fibra soluble, todos los cuales ayudan a reducir la presión arterial. Además, las frutas son bajas en sal. Las personas que no consumen una cantidad adecuada de frutas tienen mayor riesgo de desarrollar presión arterial alta. Para obtener las cantidades diarias recomendadas de vitamina C se deben consumir algunas frutas todos los días. Los suplementos y las vitaminas sintéticas pueden combinarse con el consumo recomendado de frutas.

Si ninguno de los remedios naturales mencionados se adapta a su estilo de vida, no queda otra opción que tomar medicamentos. Sin embargo, recuerde que los fármacos debilitan el hígado gradualmente y pueden ser adictivos.

Entre las drogas, las píldoras de dieta, los estimulantes (anfetaminas) y los medicamentos para resfriados o alergias (pseudoefedrina) tienden a incrementar la presión arterial.

 

La presión arterial alta es llamada el “asesino silencioso” porque su presencia no se detecta a simple vista, requiere de una prueba de laboratorio. Sin embargo, los síntomas de la hipertensión son comunes: dolores de cabeza, visión borrosa, mareos, dolores cardiacos, dificultad respiratoria, náuseas y vómitos. Cuando se sienten estos síntomas, es necesario realizarse una prueba de hipertensión.