Las alubias son una especie de legumbres conocidas en muchas partes del planeta, de las que recibe diferentes nombres como judías, frijoles, porotos o habichuelas. Aunque su tamaño y color puede variar, las hay rojas, verdes y amarillas, su forma de riñón es su gran característica. Sus variedades se cuentan por cientos y sus propiedades de nutrición son gratamente conocidas en la gastronomía internacional.

Para comenzar, representan una fuente inmejorable de proteínas; su contenido de fibra soluble se destaca como remedio efectivo contra el colesterol y las enfermedades cardiovasculares. Aportan una gran fuente de energía como consecuencia de sus hidratos de carbono, vitamina del complejo B, fósforo, potasio, magnesio y selenio. Para rematar, no poseen grasas saturadas ni colesterol.

Cualidades de los porotos como legumbre medicinal

  • Investigaciones recientes establecieron que esta planta influye en el metabolismo del azúcar, es decir, en la diabetes. Razón por la que es de mucha utilidad en el tratamiento antidiabético.
  • De la misma manera, las alubias están indicadas para aquellas enfermedades producidas por el exceso de ácido úrico: Gota, cálculos renales, arenilla, ciertos reumatismos clásicos y eczemas. Además colabora frente a las afecciones de los riñones causadas por artritismo.
  • Se relacionan con tratamientos para la retención de líquidos en el cuerpo, hidropesía, edema, etc, en los casos de flujo de orina escaso y en el reumatismo articular agudo. También se considera su eficiencia para aliviar el acné del rostro.
  • Las vitaminas que se encuentran en el frijol son las del grupo B. Su aporte de fibra es importante para el tránsito intestinal, regulando la digestión y reduciendo los niveles de colesterol.
  • Su utilización resulta conveniente para mejorar los inconvenientes del estreñimiento, es una capacidad especial que tienen las legumbres y con lo que se puede reducir, notablemente, el riesgo de contraer cáncer de colon. (Foto por: lautaroj)

Datos de su preparación y consumo

Si los porotos son una rica fuente de proteínas, comerlos con arroz, aportan al organismo la mayoría de los aminoácidos esenciales que éste necesita. Si se tiene un trabajo físico exigente o si se está en época de crecimiento, el gran poder energético de las judías es un aliado muy interesante.

Su cocción es más sencilla si se dejan en remojo la noche anterior. También es importante que sea muy lenta para que sus propiedades se mantengan íntegras. Se recomienda que su consumo se realice en horas del mediodía, pues ingerirlas en la noche puede causar molestias y pesadez estomacal.