9 Razones Por Las Que Uno No Está Adelgazando

La pérdida de peso a veces puede ser muy difícil de alcanzar, incluso para los que hacemos ejercicios todos los días. Como ya sabemos que la dieta nunca le dará los resultados a largo plazo que desea, entonces hay que concentrarse en consumir comida saludable e ir al gimnasio. Pero, a pesar de que creamos que todo lo estamos haciendo como dice el manual, la realidad vence a la expectativa. Veamos a continuación, 9 causas por las cuales no logramos adelgazar y limitar nuestro peso.

Entonces, ¿por qué todavía tiene sobrepeso y no logra adelgazar? Podría haber un sinnúmero de razones las que no están alcanzando sus metas y la mejor manera de solucionar problemas es abordarlos como un científico. Genere una hipótesis, recopile datos sobre usted mismo y pruebe diferentes soluciones hasta que encuentre lo que funciona, porque la respuesta será ligeramente diferente para todos.

La buena noticia es que hay varios errores comunes (pero fácilmente pasados por alto) que lo pueden estar obstaculizando. Comience aquí y sus problemas podrían resolverse más fácilmente de lo que usted piensa. Haga lo que haga, resista la tentación de volver a una dieta restrictiva, lo que hace más difícil – no más fácil – de lograr sus objetivos.

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9 Razones Por Las Que Todavía No Está Perdiendo Peso

1. Usted sigue siendo sedentario

Esto ha sido difícil para mí en el pasado, a pesar del hecho de que me he estado ejercitando con regularidad desde los 12 años de edad. Si su trabajo consiste en sentarse en un escritorio o utilizar un computador todo el día, lo más probable es que incluso si usted va al gimnasio todos los días todavía esté llevando una vida sedentaria.

Solución: Utilice un podómetro

Afortunadamente la solución no requiere más tiempo en el gimnasio, sólo un poco más de permanecer de pie y caminar. Asegurarse de completar 10.000 pasos por día es una manera sencilla de quemar más calorías sin notarlo. Lleve un seguimiento de su actividad con un podómetro como un Fitbit para asegurarse de que está alcanzando su objetivo diario.

2. Está juzgando mal el tamaño de sus porciones

Los seres humanos, especialmente los que hacen dieta, son famosos por juzgar mal el tamaño de las porciones – específicamente las porciones grandes. Las investigaciones han demostrado que, aunque somos medianamente buenos para juzgar las calorías en los platos más pequeños, subestimamos enormemente el número de calorías en porciones más grandes y como resultado comemos mucho más de lo que nos damos cuenta.

Solución: Mantenga un diario de alimentación

Con práctica se puede volver mejor para juzgar el tamaño de las porciones. Incluso si piensa que sabe cuánto está comiendo, tómese dos semanas para realizar un seguimiento de su ingesta de alimentos con un diario de alimentación y medir y documentar el tamaño de sus porciones. Aunque no recomiendo mantener esto para siempre (la vida es demasiado corta para ser tan neuróticos), es una excelente manera de recalibrar sus expectativas sobre el tamaño de las porciones apropiadas.

La mayoría de nosotros podemos sentirnos completamente satisfechos consumiendo un 20% menos de alimentos, y algunos de nosotros podemos comer incluso menos que eso sin darnos cuenta. El uso de platos más pequeñas también puede ayudar, pero con las enormes porciones de comida que a la mayoría de nosotros les sirven fuera de casa es mejor aprender bien a juzgar las porciones sin depender de su vajilla personal.

3. Usted confía mucho en lo saludable que claman ser los alimentos en sus etiquetas

Sí, los alimentos que tienden a ser más altos en fibra, proteínas, vitaminas, calcio, omega-3 y otros nutrientes de moda tienden a ser mejores para usted, pero eso no significa que adicionarlos artificialmente a la comida chatarra los convierta en alimentos saludables. Aún peor, las afirmaciones de las saludables propiedades de los alimentos crean lo que se conoce como un efecto “halo de salud” que anima a las personas a pensar que los alimentos son más saludables y causan menos llenura, convenciéndonos involuntariamente para que comamos más.

Solución: Enfóquese en los ingredientes

Evite el alboroto haciendo caso omiso de las afirmaciones de las saludables propiedades de los alimentos y fíjese directamente en la lista de ingredientes. Céntrese en la comida real y los ingredientes reales para evitar ser engañado.

4. Está ejercitándose demasiado

El problema es que mientras el ejercicio definitivamente mejora la salud, también promueve el hambre. Por lo tanto, demasiado ejercicio puede ser una barrera para la pérdida de peso para algunas personas, ya que hace que sea casi imposible controlar el apetito.

Solución: Relájese

Definitivamente recomiendo sacar tiempo para el ejercicio, incluso tiempo racional en gimnasio y entrenamiento con pesas, como parte de un estilo de vida regular. Sin embargo, si el ejercicio está tomando una gran cantidad de su tiempo y todavía no está perdiendo peso, trate de relajarse un poco y centrarse más en caminar 10-15K pasos por día en lugar de pasar más tiempo en el gimnasio. También puede concentrarse en rutinas de ejercicios para cada parte del cuerpo, estas rutinas lo ayudara a enfocarse cada día en una sección del cuerpo y así no fatigarse demasiado. Me imagino que lo disfrutará.

5. Presenta resistencia a la insulina

Si tiene más de 20 libras para perder y no ha tenido mucho éxito a pesar de comer relativamente saludable, puede tener algún grado de resistencia a la insulina o incluso síndrome metabólico. Cuando se es resistente a la insulina su cuerpo está más inclinado a almacenar las calorías que consume como grasa en lugar de quemarlos como combustible. Esto significa que usted puede ganar peso comiendo tipos y cantidades de alimentos que una persona con un metabolismo saludable podría ingerir sin consecuencias. Es una lástima.

Solución: Pruebe una dieta diferente.

Afortunadamente, la resistencia a la insulina por lo general se puede mejorar con una dieta baja en carbohidratos y el ejercicio. Puede empezar una dieta especial para controlar diabetes e insulina, a pesar de no padecer de diabetes. Sin embargo, no es recomendable una dieta restrictiva como una solución a largo plazo para el control de peso.

6. No está durmiendo lo suficiente

Nuestros cerebros y cuerpos dependen enormemente de una variedad de hormonas que regulan cuando comemos y dormimos. Debido a estos ritmos circadianos, funcionamos óptimamente cuando consumimos nuestras comidas, dormimos y nos despertamos a la misma hora cada día. Del mismo modo, muy poco sueño se ha asociado con el aumento de peso.

Solución: Priorice el sueño

Forjar un horario regular y dormir lo suficiente es un componente clave de su estilo de vida. Desarrollar buenos hábitos de sueño y priorizar el sueño puede ayudarle a recuperar el ritmo.

7. No está masticando

Practicar el comer consciente es todavía la mejor manera que he encontrado para frenar, comer menos y disfrutar de mi comida más. El problema es que es realmente difícil de hacer. Una manera de abordar esta cuestión es centrarse en algo concreto que le obligue a prestar atención a la comida en su boca. Aquí es donde comer consciente puede ayudar.

Solución: Acepte el desafío de la alimentación consciente

Creé un desafío gratuito de alimentación consciente de 5 días para enseñarle a comer consciente. “Tratar” de comer conscientemente es una receta para el fracaso, pero como esto es lo que la mayoría de la gente hace, es fácil creer que comer consciente es demasiado difícil, consume demasiado tiempo o que está comiendo consciente cuando realmente no lo hace. Me tomó años para averiguar cómo convertir el comer consciente en un hábito real, pero ahora no puedo imaginar mi vida sin esta práctica. El desafío de la alimentación empieza todos los lunes. Regístrese aquí para unirse al siguiente.

8. Su dieta es demasiado estricta

Decirse a sí mismo que no puede comer este o ese alimento en particular, es una de las maneras más eficaces para garantizar que vuelva comerlo en exceso en el futuro. Ni siquiera Adán y Eva pudieron manejar la presión.

Solución: Consumirlo más tarde

Las investigaciones han demostrado que decirse a sí mismo que puede comer algo más tarde es mucho más eficaz que denegarse un placer. Para su cerebro, comerlo más tarde es casi tan bueno como comerlo ahora. Pruébelo, funciona.

9. Su dieta es demasiado limitada

Tan poderosos como los antojos psicológicos pueden ser, los antojos biológicos son todavía algo real. Comer una dieta nutritiva densa y diversa ayuda a asegurar que su cuerpo esté recibiendo una amplia gama de micronutrientes y que tenga todo lo que necesita para funcionar de manera óptima.

Solución: Consuma nuevos alimentos

Uno de mis hábitos favoritos de estilo de vida es regularmente probar nuevos alimentos y desarrollar diversidad en mis comidas. De ahora en adelante puede optar por estas dietas para bajar de peso en una semana, lo cual tienen efectivos resultados. Esto no sólo es increíblemente divertido, sino que también me ha ayudado a reducir los antojos de azúcar, harina y otros alimentos menos que saludables que solían atormentarme.

Por Erika Garcia

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