Tipos de dietas vegetarianas para adelgazar.

La comida vegetariana y las dietas de este género, tienen la capacidad de proveer las necesidades alimenticias de las todas las personas sin distingo de edad, es decir, se incluye a las mujeres en estado de embarazo, en tiempo de lactancia, niños, adolescentes, atletas de profesión y todos los deportistas. Lo más importante es saber cuáles son las necesidades del organismo en materia de nutrición, para que se pueda encontrar alguna dieta que ofrezca dichos nutrientes. Si encontrar una dieta vegetariana que se acomode a los requerimientos nutricionales de cada individuo, lo mejor será consultar con un profesional de la salud o un experto en temas de nutrición.

Clasificación de las dietas dentro de la comida vegetariana.

Aunque la gran mayoría de personas tienden a pensar en dietas vegetarianas como la eliminación de la carnes de res, pescado y pollo, la realidad es que ser vegetariano es mucho más que eso, por esta razón, a continuación se describen las clases de dietas vegetarianas, que se clasifican en tres grandes grupos:

Dietas lacto vegetarianas: Este tipo de dieta vegetariana suprime el consumo de pescado, pollo, carne de res y huevos, además de todas las comidas que se preparen o contengan estos  productos. Quiere decir esto, que también se excluyen los lácteos como el yogur, la mantequilla y la leche, en una dieta lacto vegetariana.

Dietas ovolactovegetariana: Esta dieta, igualmente, descarta el consumo de pollo, pescado y carne de res, aunque sí está permitido el consumo de productos lácteos y huevos.

Dietas veganas: Esta dieta también suprime el pollo, el pescado y la res, así como la totalidad de los alimentos y comidas que contengan estos productos.

La dieta “flexitariana” es aquella que hacen algunas personas y que consiste en una dieta vegetariana realizada a medias. Lo que quiere decir que su fundamento está en el consumo de productos a base de plantas, aunque también incorpora, en porciones pequeñas, los lácteos, el pescado, el pollo y los huevos.

Por Diana Garcia

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