Verdades y mentiras de que fumar adelgaza

Las más recientes investigaciones científicas han establecido que la nicotina del cigarrillo consigue reducir el apetito al activar un determinado grupo de neuronas en el cerebro. Sin embargo, elegir fumar para mantenerse delgado es una decisión poco saludable y muy peligrosa. Aspirar cigarrillo facilita el desarrollo de enfermedades cardiovasculares, ciertos tipos de cáncer, entre los que está el de pulmón, además de trastornos de la reproducción y arrugas prematuras, entre una lista extensa de otras dolencias más.

El temor que tiene la mayoría de las personas a un aumento de peso puede ser una de las consecuencias más temidas de dejar el tabaquismo, principalmente entre las mujeres jóvenes que creen que fumar adelgaza. Es cierto que dejar el hábito puede hacer que se vaya a través de las fluctuaciones de peso, pero el aumento en sí del peso corporal no es algo seguro. De hecho, los cambios de estilo de vida que van de la mano con dejar de fumar, pueden ser más propensos a desencadenar el proceso de adelgazamiento.

Mitos y verdades de fumar y perder peso

Fumar para adelgazarConceptos falsos: Una vez que se toma la decisión de mejorar su salud dejando de fumar sin el miedo de aumentar de peso, no hay que desmayar cuando los amigos digan que la pérdida va a ser imposible. Aunque algunas personas aumentan de peso cuando dejan de humear, la ciencia habla por sí misma y ha demostrado que el tabaquismo no facilita cualquier impulso de su tasa metabólica. Es mejor centrarse en los aspectos positivos que ayudarán a perder libras, al igual que el tiempo extra que se tendrá para el ejercicio y el impulso adicional de la resistencia que se sentirá una vez que se ha dejado el hábito.

Capacidad de ejercicio: La idea de que dejar el cigarrillo podría ayudar a perder peso puede parecer contradictoria hasta que uno se da cuenta de que los cigarrillos han limitado nuestra capacidad para ejercitarse de manera efectiva. Uno de los mejores ejemplos del impacto del tabaquismo en el ejercicio, fue el examen que se hizo para detectar si fumar puede afectar la cantidad de ejercicio, el rendimiento físico, la resistencia y la aptitud entre el personal de la Marina. Este estudio reveló que los hombres que no fumaban presentaron mejor desempeño cardiovascular, respiratorio y de resistencia muscular.

La grasa abdominal: Otra noticia desalentadora para quienes cree que fumar adelgaza, está en que el tabaquismo no puede ayudar a reducir la grasa abdominal. Esta grasa no solo es antiestética, también es peligrosa porque rodea su hígado, los intestinos y otros órganos abdominales. Los médicos de la Escuela de Medicina de Harvard aconsejan que fumar nos hace más propensos a almacenar grasa en su abdomen.

Esto significa que incluso si usted no pierde una libra después de que usted deja de fumar, sus reservas de grasa abdominal pueden encoger como su cuerpo comienza a almacenar grasa en lugares menos visibles justo debajo de la piel. De hecho, el tipo de grasa acumulada debajo de la piel ayuda a suprimir el hambre por la liberación de hormonas que suprimen el apetito. Es un gana-gana, si usted está tratando de perder peso.

Por Manuel R. B.

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