Efectos secundarios del Aspartame, el endulzante de consecuencias serias

Hasta el momento para nadie es un secreto que el aspartame produce una cantidad inmensa e importante de efectos secundarios. Al parecer, este químico tiene la capacidad de convertirse en una solución que se deposita en cualquier tejido del organismo, el cual tiene la capacidad de digerirlo y descomponerlo; acción que no puede hacer con la sacarina, por ejemplo. Sin embargo, determinar los mismos efectos secundarios para todas las personas parece ser difícil ya que esto depende de la condición física y genética de quienes lo ingieren.

De ahí que a muchos consumidores no parece causarles ningún efecto negativo inmediato, incluso en individuos que son susceptibles a los daños duraderos de  aminoácidos como la fenilalanina, el metanol y la diketopiperazina. También hay personas que no sufren reacciones, pero que tampoco obtienen alivio de los medicamentos o suplementos que consumen. Y finalmente, se encuentran aquellos que sufren reacciones graves inmediatas o graduales.

Como sea el caso, hay que saber reconocer las reacciones para identificarlas a tiempo si aparecen. Los más importantes síntomas del aspartame son:

  • . Problemas en la visión, en uno o ambos ojos: ceguera, luces brillantes, visión de túnel, deficiencia en la noche, malestar ocular, ojos secos, fastidio con los lentes de contacto.
  • . Problemas en los oídos: zumbidos, pitidos o martilleo (tinnitus), incapacidad para resistir los ruidos y para escuchar adecuadamente.
  • . Problemas neurológicos: migrañas, ataques de epilepsia, mareos severos, inestabilidad, aturdimiento, dificultad para recordar, pereza, adormecimiento de las extremidades, pesadez, dificultad para hablar, ansiedad severa, dolor anormal de la cara, agitación severa.
  • . Problemas sicológicos o siquiátricos: abatimiento severo, irascibilidad, carácter violento, nervios, falta de sueño, miedo, cambios en la personalidad.
  • . Problemas cardiacos y respiratorios: latidos rápidos, dificultad para respira, presión alta.
  • . Problemas gástricos e intestinales: diarreas que pueden presentar sangrado, ganas de vomitar, dolor de estómago y al pasar bocado.
  • . Problemas de piel: alergias, prurito, manifestaciones alérgicas en los labios y en la boca, urticaria, asma.
  • . Problemas endocrinológicos y metabólicos: desequilibrio en personas con diabetes, desajustes en los periodos menstruales, pérdida de pelo y peso, o por el contrario, aumento gradual de peso; hipoglicemia, síntomas menstruales severos.
  • . Otros: orina frecuente, ardor al ir al baño, sed, retención de líquidos, inflamación de las extremidades inferiores, sensibilidad a las infecciones.
  • . Síntomas peligrosos y definitivos: fallecimiento, daño cerebral irreversible, daño fetal (incluso retraso mental), úlceras pépticas, adicción al aspartame y ansiedad excesiva, hiperactividad infantil,  ataques depresivos con pensamientos suicidas, personalidad violenta.

¿Responsable de enfermedades graves?

Todo parece indicar que el aspartame también tiene la capacidad de causar o agravar enfermedades como el síndrome de fatiga crónica y post-polio; borreliosis (enfermedad de lyme); trastornos autoinmunitarios como la enfermedad de Graves; afección del oído interno o enfermedad de Meniere; alzheimer; enfermedades degenerativas de tipo neuromuscular (Esclerosis lateral amiotrófica o ELA); epilepsia; enfermedades neurodegenerativas crónicas del sistema nervioso central (esclerosis múltiple o EM); hipotiroidismo; sensibilidad al mercurio de los empastes de amalgama; dolores prolongados en todo el cuerpo o fibromialgias; enfermedades autoinmunes como el lupus; linfomas; TDAH o desórdenes por déficit de atención e hiperactividad.

Las enfermedades mencionadas son  muy graves y lo peor es que la intervención del aspartame en los daños al organismo es difícil de diagnosticar debido a que se puede confundir con otros síntomas. El aspartame tiene la capacidad de intervenir en los niveles de aminoácidos en sangre, bloquear o reducir la serotonina, tirosina, dopamina, norepinefrina y adrenalina. De ahí que sea difícil su detección con exámenes de laboratorio o rayos X. Es preocupante, si se tiene en cuenta que las enfermedades mencionadas pueden tener origen en una intoxicación por aspartame.

Hasta ahora lo que se sabe es que las investigaciones de numerosas enfermedades encontraron en el aspartame el causante común  para más de 92 síntomas diferentes. Como consecuencia, existe un Programa para la Desintoxicación del Aspartame que demuestra que la única manera de devolverle un equilibrio eficaz al cuerpo es eliminando de forma definitiva a este edulcorante artificial. Nueve de cada diez pacientes recuperan su salud con solo sacar a esta sustancia de sus vidas. Pero para hacerlo, hay que desintoxicar a profundidad el cuerpo, sacar de él sustancias como la fenilalanina, el ácido aspártico, el metanol y otros subproductos tóxicos. Se aconseja iniciar el Programa para la Desintoxicación del Aspartame y los síntomas serán historia en un mes.

Pasos para iniciar la curación

  1. Bote todos los alimentos y productos que contengan aspartame como uno de sus componentes.
  2. Además de las etiquetas de lo que compra, “lea” su cuerpo, los cambios sutiles o notorios son el lenguaje que utiliza para avisarle que algo está funcionando diferente.
  3. Un análisis capilar es útil para definir muchos síntomas claves.
  4. Empiece por alimentar el amor por sí mismo y la certeza de que va a mejorar
  5. Desintoxíquese
  6. Aliméntese lo mejor posible para recuperar cualquier nutriente importante perdido.
  7. Haga ejercicio pero también descanse adecuadamente.
  8. No consuma alimentos procesados, si lo hace, cuide que no superen el 25% de su menú diario.
  9. El agua es el mejor elixir para la salud, bébala en abundancia.
  10. Tome el control positivo de su vida.

Enfrente las consecuencias negativas del aspartame

Para hacerlo debe hacerse consciente de que su cuerpo refleja su estado anímico y nutricional, por lo tanto revise ambas cosas y cámbielas para mejorar.

No se calle. Hable sobre sus cambios con sus seres queridos y con los especialistas.

Compartir las experiencias difíciles con otros puede ser de gran ayuda para la comunidad, hágalo cada vez que se presente la ocasión, por ejemplo, en escuelas y centros educativos.

Si ve que alguien consume un refresco dietético, confróntelo con la posibilidad de estar sufriendo algún síntoma negativo provocado por el aspartame.

Sus compañeros de oficina probablemente agradecerían si usted comparte con ellos su experiencia con el aspartame, puede organizar una charla para hacerlo.

Comparta y pida información a su médico tratante, sobre las investigaciones o adelantos recientes que existan alrededor del tema aspartame.

Por Diana Garcia

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