Beneficios de la Vitamina K para la circulación de la sangre

La vitamina K es un elemento esencial para el organismo humano, especialmente para la formación de huesos fuertes, importante en la prevención de la enfermedad cardíaca y vital en la coagulación de la sangre porque permite la formación del químico protombina. De esta vitamina suelen olvidarse sus enormes beneficios en varios procesos corporales.

Esta vitamina soluble en grasa resulta ser con complemento prioritario de la vitamina D, que como se sabe, es muy importante para la salud en general. Los estudios acerca de la vitamina K han comprobado que la gran mayoría de personas del planeta tiene deficiencia de esta, así mismo se ha revelado que un consumo moderado de vitamina K es indicado para la correcta coagulación de la sangre, pero que su deficiencia puede ocasionar el padecimiento llamado Sprue, que se identifica por la anemia y el adelgazamiento. También puede iniciar problemas de colitis.

Alimentos que contienen vitamina K

Vitamina K  para la sangreSi bien es cierto que la fuente principal de la vitamina K son las bacterias intestinales, también se encuentra concentrada en especies vegetales como las espinacas, arveja, apio, lechuga. Coliflor, algas marinas, repollo, tomates, brócoli y espárragos. En los aceites poliinsaturados, el aceite de hígado de pescado, el aceite de cártamo, la melaza residual, las yemas de huevo, la leche vacuna y el yogurt. Las frutas también hacen parte del grupo de alimentos con contenido de vitamina K, se encuentra en las uvas, melocotones, ciruelas, arándanos, aguacate, pera, mora, kiwi e higos.

Clases de vitamina K

La Vitamina K1 o también llamada filoquinona, es propia de las verduras verdes y en general de las plantas. Esta es la que se va directamente al hígado y su labor específica es mantener la coagulación de la sangre de manera saludable.

La vitamina K2, o menaquinona, es elaborada por las bacterias que recubren el tracto gastrointestinal; esta vitamina va directo a las paredes de los vasos sanguíneos, a los huesos previniendo así la aparición de la osteoporosis y los tejidos que no sean de su hígado. Ayuda en la protección del corazón, en la prevención del endurecimiento de las arterias, factor común en la enfermedad de la arteria coronaria e insuficiencia cardíaca.

La Vitamina K3 o también menadiona, es elaborada de manera sintética para el tratamiento de pacientes que presentan fallas de bilis y que como consecuencia de ello, no pueden metabolizar la natural. Esta es una enzima necesaria para la absorción de todas las vitaminas solubles en grasa.

Beneficios de la vitamina K

  1. Es necesaria para la correcta coagulación de la sangre.
  2. Especialmente importante para pacientes que padecen ictericia.
  3. Vital para personas enfermas del corazón que se suministran anticoagulantes, con ello disminuyen la consistencia de la sangre.
  4. En mujeres, disminuye los espasmos menstruales y reduce el sangrado en períodos de menstruación muy prolongados.
  5. Evita las hemorragias oculares en conjunto con la vitamina C.

Efectos del exceso de vitamina K

El consumo elevado de vitamina K puede producir una coagulación irregular de la sangre. Esto se advierte también para personas que toman anticoagulantes. La vitamina que se elabora sintéticamente ocasiona una reacción tóxica siempre que permanece acumulada en la sangre. Este fenómeno puede conducir a la persona a sufrir de anemia que aumenta el colapso de los glóbulos rojos de la sangre.

Consecuencias de la deficiencia de la vitamina

El efecto principal de una deficiencia o carencia de vitamina K en el organismo, es la incapacidad para utilizar la vitamina en el hígado, en otras palabras, produce una inadecuada absorción. Otro factor común son las hemorragias que se originan en cualquier parte del cuerpo, por ejemplo, el sangrado de la nariz, la médula espinal, el tracto intestinal y hasta el cerebro. Los sangrados pueden ocasionar abortos, diarreas y enfermedades celulares.

Cuándo no hay que tomar vitamina K

  1. En estado de embarazo o en período de lactancia.
  2. Si se ha sufrido de derrame cerebral o parco cardíaco.
  3. Si es propenso a la coagulación de la sangre.
  4. Estas indicaciones deben estar siempre consultadas y respaldadas por un médico especialista.

Por Manuel R. B.

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