La borraja, una hierba de muchos beneficios y usos.

La borraja es de aquellas herencias que dejaron las abuelas, a la hora de imprimirle un sabor especial a las comidas. Ideal para salsas -como la verde- y ensaladas. Con su aroma característico, de pepino, esta hierba posee unas flores con forma de estrella  y un hermoso color azul profundo. Esta planta se da cada año, se caracteriza por su tallo aterciopelado, sus hojas grandes ovaladas y su altura, que va de los 75 a los 90 cm. Crece principalmente en las montañas de Europa del este y en Asia Menor, donde la consumen en ensaladas y como verdura en distintas recetas. Sin embargo, no puede  consumirse cuando la planta envejece, porque sus hojas se endurecen, se vuelven vellosas y agrias. Además, por sus propiedades altamente diuréticas, no puede comerse en grandes cantidades ya que puede afectar el riñón.

 

Altamente saludable

 

Como para variar, la sana dieta mediterránea tiene gratamente adoptada a la borraja, la cual aporta importantes cantidades de vitaminas, minerales y fitonutrientes. Contiene entre el 17 y el 20% de ácidos grasos omega 6, como el gamma linolénico (AGL) que preserva la salud de las articulaciones, las defensas, la piel y las membranas mucosas. En su estado fresco tiene mucha vitamina C o ácido ascórbico (35 mcg o 60% de la ingesta diaria ideal por cada 100g). Este poderoso antioxidante le hace contrapeso a los radicales libres, ya que hace que las defensas del cuerpo actúen mejor ante las enfermedades virales y la sanación de heridas.

 

También contiene un alto porcentaje (140% )de la dosis diaria recomendada de vitamina A y de carotenos. Ambos actúan contra los radicales libres, que son responsables del envejecimiento y de otros padecimientos. La vitamina A, es un antioxidante que preserva la calidad de la visión y la buena salud de la piel y las membranas mucosas. Su consumo fortalece al organismo en caso de cáncer de pulmón o bucal.

 

Como si fuera poco la borraja está dotada de gran parte de los minerales importantes para el ser humano y en buena cantidad (41% de la porción diaria recomendada). Al consumirla, ingerimos calcio, potasio, manganeso, cobre, zinc y magnesio. El potasio ayuda a mantener el ritmo cardiaco y la presión arterial en niveles normales. El manganeso, por su parte, está unido a la enzima antioxidante llamada superóxido dismutasa. El hierro a otra enzima llamada citocromo oxidasa, indispensable para el metabolismo celular; y como hace parte de la hemoglobina, es fundamental en el proceso de oxigenación de la sangre.

Contiene todas las vitaminas del complejo B: niacina(vitamina B-3), que reduce el colesterol LDL; riboflavina, tiamina, piridoxina y folatos, indispensables en el metabolismo.

Las semillas por su parte, son ricas en aceites esenciales, como el omega 6 (ácido gamma linoléico), buenísimo para aliviar los dolores de artritis, premenstruales o dermatitis, entre otros.

Eso sin contar con que su infusión aumenta la producción de leche en las mamás lactantes.

Prepárala sin complicaciones

Cómo se menciona al inicio de este artículo, la borraja debe consumirse siempre fresca, en ensaladas y comidas. Cuando la compres búscala siempre con su tallo firme y un suave aroma a pepino. La borraja no dura fresca por mucho tiempo y no se puede secar, como otras hierbas, tipo el orégano, porque sus hojas no conservan el aroma. A la hora de escogerla vete siempre por aquellas hojas de verde intenso y aromáticas, ni mires las amarillentas o secas. Almacénalas igual que una espinaca u otra verdura.

Antes de consumirla debes lavarla en agua fría, durante varios minutos. Si compraste mucha puedes darle el mismo tratamiento que a una verdura, pero recuerda siempre retirar las hojas duras y el tallo. Cuando pienses cómo usarla ten en cuenta que sus hojas más tiernas tienen un aroma a pepino, ideal para aderezar ensaladas; y que si las hojas ya están un poco maduras, es ideal que las prepares como si fuera espinaca, es decir, que la puedes mezclar con granos, zanahorias, papas, tomates y otras verduras. Así también pueden endulzarse, mezclarse con la masa de los buñuelos o usarse junto al perejil, perifollo,  cebolleta, berros, alazán y pimpinela, a la hora de preparar la famosa salsa verde alemana. Además, es deliciosa sobre las pizzas y los platos de carnes.

Y para terminar, qué mejor que cerrar cualquier menú con una agradable bebida o té refrescante de borraja, tan común en Europa.

Por Diana Garcia

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