Dieta libre de lácteos

Una dieta libre de lácteos no contiene leche, mantequilla, crema agria, helado, queso, suero de leche, caseína, o alimentos preparados con cualquiera de estos ingredientes.

 

Alergia a la leche

 

La razón más común para seguir una dieta de este tipo es debido a las alergias. Éstas son una respuesta del sistema inmune ante la proteína de la leche. En las personas alérgicas, el organismo identifica a estas proteínas como extrañas, y en un esfuerzo por protegerse, ataca a la sustancia desconocida. Esto provoca la reacción alérgica que puede incluir, pero no limitarse a los siguientes síntomas:

 

  • Anafilaxis (reacción alérgica potencialmente mortal causada por el consumo de productos lácteos)
  • Problemas respiratorios
  • Dolor gastrointestinal
  • Erupciones en la piel
  • Urticaria

 

Intolerancia a la lactosa

 

La segunda razón más común para seguir esta dieta es padecer intolerancia a la lactosa. Las personas con este problema son sensibles al azúcar de la leche, que se conoce como lactosa, y debido a esto deben evitar estos productos, aunque en pequeñas cantidades sea tolerable en la mayoría de la gente. Los síntomas gastrointestinales comunes asociados con esta afección abarcan:

 

  • Náuseas
  • Flatulencia
  • Dolor, distensión o hinchazón abdominal
  • Diarrea

 

Debate en torno a la leche de vaca

 

Una tercera razón para seguir la dieta es no querer ingerir grandes cantidades de bacterias, virus, pesticidas, sangre, pus, heces, dioxinas y antibióticos que se encuentran en la leche de vaca. Estas preocupaciones no solo las tienen unos pocos fanáticos; algunos profesionales señalan que debe evitarse la leche pasteurizada de vaca homogeneizada, ya que esta asociada con los siguientes problemas:

 

  • Afecciones a las mucosidades
  • Alergias
  • Diabetes juvenil

 

Sustitutos de lácteos

 

Antiguamente, comer alimentos libres de lácteos podía causar problemas de nutrición, o incluso podía parecer imposible, pero actualmente hacerlo es más sencillo que nunca, gracias a la ayuda de planes dietéticos y una gran variedad de productos no lácteos.

 

Sustitutos:

 

  • Leche de arroz
  • Leche de soja
  • Leche de avena
  • Leche de almendras
  • Leche sin lactosa

 

Sustitutos de queso:

 

  • Queso de soja
  • Queso de imitación
  • Quesos elaborados con leche de almendra u otro fruto seco

 

Estas imitaciones puede que no se derritan o se degusten exactamente como se esperaría, ya que no contienen la misma cantidad de grasa. No obstante, con un poco de experiencia, usted será capaz de ajustar sus recetas para incorporar quesos no lácteos y disfrutar de todos sus platos favoritos nuevamente.

 

 

Una nutrición balanceada sin lácteos

 

Es fácil darse cuenta que eliminar los productos lácteos de su dieta reducirá su ingesta de grasas saturadas, pero ¿qué hay del calcio? Tomará su tiempo reentrenar su manera de pensar, pero la naturaleza puede proporcionarle todos los nutrientes que necesita. Brigitte Marte, en su libro Rawsome, afirma que “la col rizada y la acelga son ricas en hierro, potasio, azufre, beta-carotenos, vitamina C, ácido fólico, clorofila, y calcio. En realidad, 1 taza de acelga o col rizada tiene más calcio que 1 taza de leche”. Si está buscando para fuentes alternativas de calcio, aquí hay algunas:

 

  • Brócoli
  • Helado libre de lácteos
  • Calabazas de bellota
  • Hojas de remolacha
  • Naranjas
  • Coles de Bruselas
  • Melaza
  • Zanahorias crudas
  • Higos
  • Legumbres
  • Tofu
  • Pasas

Por Erika Garcia

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