Efectos secundarios de las grasas trans

Peligros de las grasas trans.  Son malas para nuestra salud? Con el movimiento para prohibir el uso de grasas trans en marcha, te has preguntado, ¿se ha preguntado por qué este componente es dañino? Es una buena pregunta y una investigación que vale la pena.

La mala noticia sobre las grasas trans

Este tipo de grasa también se conoce como aceite parcialmente hidrogenado, y se crea cuando se agrega hidrógeno al aceite vegetal líquido para que se vuelva sólido. Esta sustancia no sólo aumentan los niveles de colesterol LDL, sino que también reducen el HDL (colesterol bueno). Algunos estudios también lo han relacionado a un mayor riesgo de diabetes tipo 2. Además de considerar sus efectos secundarios negativos, también es importante tener en cuenta que desde el punto de vista dietético no hay beneficios en consumirlos.

Si son malas, ¿por qué se usan?

Las personas que primero descubrieron cómo crear las grasas trans no lo hicieron con una mala intención. De hecho, hasta alrededor de 1990, lo población desconocía sus efectos negativos; se consideraba como una buena forma de reducir costos, y las empresas que los utilizaban los consideraban como fáciles de usar, se podía crear a bajo costo, y tenía una vida útil mayor que otros aceites. Como bono adicional, le daban a los alimentos un sabor y textura deliciosa. Fue la opción predilecta de muchas cadenas de comida rápida y restaurantes para freír productos, ya que las comidas quedaban de muy buen sabor y podría utilizarse más tiempo sin cambiar el aceite de las freidoras. También se añadió a alimentos procesados ​​comerciales, ya alargaban su fecha de vencimiento. Ahorraron dinero y se creó productos que el público quería más.

Cómo evitar las grasas trans

Está bastante claro que estas grasas no son buenas para la salud. Esto nos lleva a una nueva pregunta: ¿cómo evitar las grasas trans, ahora que se encuentran en muchos productos alimenticios? Todo se reduce a educarse  leyendo las etiquetas de los alimentos. Busque palabras como “aceites parcialmente hidrogenados ” o “manteca” y evite esos productos.

Ajuste su dieta. Se necesita algo de trabajo para reemplazar los alimentos con alto contenido de grasas saturadas y grasas trans por fuentes de grasa buena, pero es un paso que vale la pena hacer para la salud de su corazón. Incluya alimentos en su dieta que estén preparados con aceites vegetales. Las grasas buenas también se encuentran en el pescado y los frutos secos. Estas grasas saludables ayudan a mantenerte satisfecho por más tiempo, lo que también hace comer menos.

Por Erika Garcia

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