Frutas frescas vs secas. ¿Cuál engorda más?

Las frutas secas y las frutas frescas: Hay algunos datos nutricionales que considerar con respecto a las frutas que incluimos en las dietas para adelgazar. Tanto las frutas frescas como las secas o deshidratadas son alimentos esenciales que proveen los nutrientes requeridos por el organismo. Sin embargo, los contenidos de una y otra clase de frutas no son iguales.

Consecuencias de la deshidratación en las frutas.

El hecho de que una fruta sea seca significa por supuesto que ha perdido agua. Esto causa también que su volumen se reduzca, y con ello su contenido de vitaminas, grasas, fibra, etc. Un albaricoque seco o deshidratado, por ejemplo, contiene la mitad de las vitaminas A y C que contiene uno fresco.

Al perder agua y volumen al deshidratarse, el contenido nutricional de estas frutas se vuelve más concentrado. Desafortunadamente, lo mismo pasa con sus azúcares y calorías.

El proceso de deshidratar las frutas se aplica frecuentemente a varios tipos de bayas, en especial los arándanos. 1/3 de taza de arándanos contiene 29 gramos de azúcar por ejemplo.

Calorías de las frutas deshidratadas vs frescas. Comparación.

Para demostrar las diferencias calóricas existentes entre las frutas frescas y las deshidratadas, veamos la siguiente lista comparativa:

(Calorías por cada 100 gramos)

  • Uvas verdes: 70; uvas pasitas: 300 calorías.
  • Albaricoques: 50; albaricoque seco: 240 calorías.
  • Manzanas: 52; manzana deshidratada: 25 calorías.
  • Banano: 90; banano deshidratado (o banano pasa): 350 calorías.
  • Ciruelas: 45; ciruelas pasas: 230 calorías.

Como vemos, a excepción de las manzanas todas estas estas frutas contienen cantidades mayores de calorías en sus versiones secas o deshidratadas. Recuerde estos datos nutricionales cuando incluya estos alimentos en su dieta.

Si usted consume frutas regularmente a modo de refrigerios rápidos para evitar la comida chatarra, probablemente la mejor opción en términos prácticos sea aquella de las frutas secas: son más fáciles de llevar con nosotros puesto que ocupan menos espacio y pueden conservarse junto a cualquier otro producto. Pero es cierto que al ser más pequeñas, necesitamos comer más frutas secas que frescas para satisfacer el apetito. Esto significa que consumimos más calorías de golpe sin siquiera notarlo.

Las frutas secas o deshidratadas, con sus vitaminas, calcio, fibra, etc., son un excelente remplazo para los productos poco saludables que comemos por costumbre. No obstante, existe el riesgo de consumir demasiados nutrientes concentrados en estas frutas. Cuando compre estas presentaciones de las frutas verifique los ingredientes contenidos en sus etiquetas. Mientras menos aditivos contengan, mejor.

En conclusión, las frutas secas o deshidratadas son opciones nutricionales valiosas y deliciosas, pero recuerde la regla alimenticia fundamental: todo con moderación.

Por Erika Garcia

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