Causas de la obesidad mórbida. Alerta Máxima.

Tener unos cuantos kilos de más puede que le resulte molesto, pero si le llegan a diagnosticar obesidad mórbida, el asunto es a otro precio. Su salud está en riesgo inminente. Una persona con obesidad mórbida es aquel cuyo peso corporal supera en 100 libras (45 kilos), el peso ideal de una persona, de acuerdo con su estatura. O lo que es lo mismo, cuando su índice de masa corporal (IMC) es mayor a 40. Quienes sufren de diabetes, hipertensión o enfermedades cardiovasculares, son diagnosticados como obesos mórbidos si su IMC llega a 35 o más, por los riesgos que la obesidad representa para las personas que tienen estas dolencias.

 

¿Es la obesidad mórbida una enfermedad?

La medicina moderna incluyó la obesidad mórbida entre las enfermedades crónicas de la época actual. En Estados Unidos estiman que existen 9 millones de obesos mórbidos, y en Europa la cifra va en aumento. El sobrepeso, que caracteriza a las personas obesas, es mucho más alto y tiene consecuencias más graves en los llamados ‘obesos mórbidos’. Aunque pareciera que se tratara de una misma categoría de ‘gorditos’, la obesidad mórbida es abordada por la ciencia médica con un enfoque diferente, en especial por el tratamiento que requiere.

 

Desmejora en la calidad de vida de los obesos mórbidos

La obesidad mórbida no es solo un problema de apariencia física. El sobrepeso exagerado de estas personas las lleva en casos muy graves a perder incluso la movilidad, y en general, las condiciones de salud se ven afectadas de manera negativa. El deterioro en la calidad de vida es notorio no solo para los obesos mórbidos sino para su círculo familiar más cercano. La aparición de la obesidad mórbida trae consigo una lista de enfermedades que incluyen:

  1. Hipertensión o presión arterial alta
  2. Enfermedades del corazón o coronarias
  3. Osteoartritis
  4. Altos niveles de colesterol
  5. Diabetes
  6. Apnea del sueño y problemas respiratorios
  7. Apoplejía
  8. Enfermedad de la vesícula biliar
  9. Algunos tipos de cáncer (de endometrio, mama y colon)


La gordura excesiva es considerada una enfermedad crónica de la época moderna. Cuando es clasificada como obesidad mórbida pasa a ser una enfermedad grave, que requiere un tratamiento específico. Aunque su aparición puede depender de factores genéticos o hereditarios, también influyen el estilo de vida o comportamientos poco saludables, y el medio ambiente.

 

Conductas poco saludables

Consumir alimentos cargados de carbohidratos, como son las comidas rápidas, no incluir la actividad física en la vida diaria ni hacer esfuerzo alguno para estar saludable, es una de las maneras más efectivas para llegar a ser una persona obesa.

El estilo de vida descrito arriba se ha extendido con rapidez en los últimos años entre los estadounidenses. El alto consumo de calorías contenido en la que ahora se ha dado en llamar ‘comida chatarra’, no le proporciona al organismo los nutrientes indispensables para su normal funcionamiento. Este tipo de alimentación se ha generalizado en Estados Unidos tanto cuando las personas comen por fuera, como en sus casas.

El exceso de calorías empieza a acumularse en el cuerpo en forma de grasa, porque además no se gasta en ninguna actividad física. Practicar con regularidad algún deporte, caminar, subir escaleras, son comportamientos poco frecuentes entre los ‘gorditos’. Y la vida sedentaria alentada por las nuevas tecnologías es otro de los problemas a los que se enfrenta la sociedad actual.

 

Condiciones medio-ambientales

Adicional a los malos hábitos alimenticios, las personas en esta era tecnológica han modificado de manera drástica sus estilos de vida. La actividad física es cada vez más reducida. El televisor cuenta con control remoto, ya ni siquiera hay que pararse del sillón o la cama para cambiar el canal; para ir de un sitio a otro no hay que caminar sino conducir el automóvil; las jornadas laborales son cada vez más sedentarias, frente a los computadores. Estos nuevos hábitos impactan de manera negativa en la salud de los seres humanos.

 

Factores hereditarios y genética

Estudios científicos han mostrado la relación entre obesidad y predisposiciones genéticas. La huella del ADN que hereda cada persona puede influir en su formación corporal. Pero no siempre es así. Las investigaciones continúan con el objetivo de identificar los genes que pueden contribuir al desarrollo de la obesidad.

 

Cambio de hábitos y comportamientos

Llegar a ser una persona obesa puede que no sea solo producto de la herencia genética. La forma de vida es un factor determinante, y por lo tanto un aspecto importante en la manera de abordar el problema. Para controlar la obesidad sugieren algunos cambios conductuales, como los siguientes:

  1. Modificar los hábitos alimenticios por unos más saludables
  2. Tomar conciencia sobre la manera en que actúan los nutrientes en el cuerpo
  3. Incluir un programa de ejercicios físicos
  4. Ingresar a un grupo de apoyo o actividades que lo animen a seguir con su nuevo estilo de vida
  5. Definir metas para controlar el peso, que sean realistas

La efectividad del tratamiento depende del compromiso que la persona obesa asuma con la modificación de su estilo de vida. Así como el hecho de ser un obeso mórbido afectaba su entorno tanto familiar como laboral, querer salir de esa condición debe también involucrar a familiares, amigos y compañeros de confianza. Busque que se solidaricen con usted y le ayuden a mantener los cambios propuestos para mejorar su salud.

Pequeños cambios como subir a un quinto piso por las escaleras y no por el ascensor, le ayudarán. Abandonar el sedentarismo es fundamental en este tipo de tratamientos. Un programa de ejercicios es vital en el control de la obesidad.

Conformar un grupo para salir a caminar es una buena alternativa. Pueden ser sus familiares o amigos. Eso sí, asegúrese de consultar antes con su médico, para que sepa cuáles son sus límites.

 

Alternativas que ofrece el mercado

En vista del aumento de las personas obesas, en el mercado existe una gama muy diversa de ofertas para controlar o perder peso, que no tienen controles clínicos o médicos. Hay desde consejeros, libros, sitios web, hasta grupos de apoyo. Son opciones que puede explorar.

 

Bajar de peso bajo estricto control médico

Dentro del abanico de alternativas, también puede encontrar programas para perder peso ofrecidos por centros médicos especializados en el tema. En estos sitios por lo general cuentan con médicos especializados, enfermeras, dietista o nutricionista, y psicólogos. Los profesionales de la salud estarán atentos a su evolución, y además le brindarán formación en temas nutricionales, farmacológicos, actividad física y terapias del comportamiento.

 

Por Diana Garcia

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