Propiedades de la lechuga y beneficios medicinales.

La lechuga contiene una conformación nutricional única con propiedades sedantes y anestésicas que la hacen eficaz para tratar alteraciones del sueño, los nervios y la ansiedad.

La lechuga (Lactuca sativa) es reconocida desde tiempos antiguos por sus propiedades refrescantes, purificadoras y sedantes. El nombre Lactuca viene de leche, debido al jugo lechoso proveniente de esta planta con el que se fabrican medicamentos.

Hoy en día la lechuga es una de las verduras más comunes, ingrediente básico de muchas ensaladas. Se caracteriza por sus grandes hojas tiernas, generalmente verdes claras pero algunas veces rojas o púrpura dependiendo de la variedad.

Tanto las hojas como el tallo pueden ser consumidos ya sea ligeramente cocidas o simplemente crudas. Gracias a su gran contenido de agua, la lechuga es un ingrediente favorito a la hora de hacer jugos vegetales refrescantes y saludables.

Tipos comunes de lechuga

  • Lechuga arrepollada (también llamada iceberg): sus hojas tienen una coloración verdosa en el exterior y blancuzca en el interior. Es un tipo de lechuga muy popular por su textura crujiente, jugosa y de suave sabor. Es una buena fuente de colina.
  • Lechuga romana: sus largas hojas tienen una coloración verde profunda. Su textura es crujiente y el sabor es más fuerte que el de las otras variedades. Gran fuente de vitaminas A, C, B1, B2 y ácido fólico.
  • Lechuga francesa (también llamada Boston o mantequilla): este tipo de lechuga tiene hojas largas fáciles de separar del tallo. Su textura es más suave y su sabor más dulce en comparación con las demás lechugas.

Beneficios nutricionales

Como ocurre con la mayoría de verduras, mientras más oscuras sean las hojas mayor será el contenido nutricional, incluyendo un nivel mayor de clorofila.

La lechuga es muy baja en calorías y está compuesta principalmente por agua (90-95% de su composición). Contiene fibra, minerales como potasio, calcio, fósforo, hierro y magnesio, antioxidantes como beta-caroteno y vitaminas A, C, E, K, ácido fólico y muchas vitaminas del complejo B.

El jugo lechoso extraído de su tallo y hojas contiene una mezcla de principios activos que lo ha hecho un producto medicinal durante siglos. Sus propiedades sedantes y anestésicas son similares a las del opio.

Beneficios de salud

Aunque el extracto o látex de la lechuga es más común en sus variedades silvestres, la lechuga comercial también produce este jugo lechoso medicinal. Consumir las hojas o hacer jugo con ellas garantiza la obtención de sus nutrientes para tratar varios problemas de salud:

Anemia: la lechuga contiene una cantidad alta de clorofila y hierro, esenciales para la síntesis de la hemoglobina en casos de anemia.

Antioxidantes: la lechuga es rica en antioxidantes, especialmente betacaroteno, vitaminas C y E, sustancias que ayudan al cuerpo a purificarse de toxinas, prevenir el daño de los radicales libres, prevenir el envejecimiento prematuro y reducir el riesgo de desarrollar enfermedades crónicas y cáncer.

Salud ósea: la vitamina K contenida en la lechuga tiene un efecto protector sobre el sistema óseo ya que es requerida para la síntesis de la osteocalcina, una proteína que fortalece los huesos. De este modo se previenen las fracturas causadas por la osteoporosis en adultos mayores. La lechuga también es una buena fuente de calcio y fósforo, igualmente importantes para la salud ósea.

Estreñimiento: gracias a su alto contenido de fibra, la lechuga o su jugo ayudan a estimular la función del tracto intestinal, curando el estreñimiento y limpiando el colon.

Tos: la tos y los síntomas del asma y la bronquitis pueden aliviarse consumiendo jugo de lechuga.

Hidratación: la lechuga es una excelente fuente de hidratación a nivel celular. Su jugo es refrescante, quita la sed y ayuda a rehidratar las células, limpiando sus toxinas y grasas acumuladas.

Efecto purificador: este efecto es el resultado de la acción combinada de los antioxidantes (neutralizan las sustancias acumuladas), el potasio (impulsa la diuresis para eliminar toxinas) y la fibra (limpia el colon).

Sedante: la sustancia lechosa extraída de la lechuga ha sido usada durante siglos por los médicos como sustituto para el opio debido a sus propiedades sedantes y anestésicas. Hoy en día su uso se limita al tratamiento de los trastornos del sueño, la excitabilidad nerviosa y la ansiedad, especialmente en niños y en adultos mayores. Beba un vaso de jugo de lechuga y apio una hora antes de acostarse para lograr conciliar el sueño satisfactoriamente. Igualmente consúmalo cuando necesite relajar sus nervios o su ansiedad.

Salud sexual: este es aún terreno de debate. Se sabe que las sustancias de la lechuga, similares a las del opio, pueden usarse para relajar el apetito sexual. Sin embargo, en algunos estudios se ha observado que también pueden causar el efecto contrario, hasta el punto de ayudar en casos de impotencia al suministrarse en dosis altas. Sea como sea, podemos ponernos de acuerdo en algo: ¡tomarse un jugo de lechuga no le hará demasiado mal en este aspecto!

Consejos de consumo

La lechuga puede consumirse cruda o cocida, aunque en el primer caso resulta más refrescante y nutritiva que en el segundo. Las hojas de la lechuga son una buena adición para ensaladas, sándwiches, etc. Cuando necesite cocinar la verdura, hágalo sólo ligeramente para no perder demasiados de sus nutrientes en el proceso.

El jugo de lechuga se extrae utilizando utensilios culinarios comunes. Este jugo se mezcla bien con los de zanahoria, tomate, apio, hinojo y alcachofa.

Precauciones

La lechuga es una verdura muy saludable y no se han reportado casos de efectos adversos por su consumo hasta ahora. No obstante, existe un tipo de dificultad de salud que puede empeorar por el consumo excesivo de lechuga: pacientes de terapias anticoagulantes a base de antagonistas de la vitamina K (como la warfarina). La vitamina K contenida en la lechuga puede interferir en el tratamiento, llevando al paciente a desarrollar coágulos y complicaciones relacionadas (trombosis). Si es su caso, consulte a su médico al respecto.

Por Erika Hernández

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.